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Sobrevivientes de violencia sexual requieren del actuar conjunto y colaborativo de los gremios, las instituciones y el Estado 

La violencia de género y doméstica está vinculada a la violencia sexual y esta, a su vez, a los embarazos no deseados y el embarazo adolescente, a problemas de salud mental y otros tantos de índice socio-económico. Asimismo, el embarazo producto de violencia sexual es causa válida para la interrupción legal y segura del mismo, según lo establecido en el artículo 144 del Código Penal de Panamá, siempre que esta interrupción sea solicitada formalmente por la sobreviviente de violencia.

No obstante, la violencia sexual es una situación que, por su impacto y consecuencias, requiere de un manejo multidisciplinario, intersectorial e interinstitucional, que involucre a las instituciones de gobierno y ONG’s, vinculadas al apoyo de mujeres en situación de violencia. Requiere de un manejo integral conjunto y colaborativo. La inadecuada atención o inacción representa la vulneración de derechos humanos fundamentales, como lo son los derechos a la vida, a la atención de salud con calidad y al bienestar social.

Por ello, desde 2020, la Sociedad Panameña de Obstetricia y Ginecología (SPOG), a través del Safe Abortion Advocacy Project (SAAP), trabajó en alianza con el Ministerio de Salud, la Caja de Seguro Social y una serie de instituciones vinculantes, en el denominado Protocolo para la Atención de la Violencia Sexual en Niñas, Adolescentes y Mujeres, cuya implementación a nivel nacional fue aprobada mediante Resolución del Ministerio de Salud N. 371 del 10 de junio de 2022, publicada en Gaceta Oficial el 5 de julio de 2022. Acceda aquí al protocolo: https://spogpanama.org/wp-content/uploads/2023/03/202202-Protocolo-MIVS_SPOG_complete_version-web.pdf

El documento buscar brindar criterios y lineamientos uniformes en los procesos de atención, que permitan desde un enfoque de género, una adecuada respuesta del sistema de salud nacional a las necesidades de las mujeres sobrevivientes de violencia sexual de correcto cumplimiento en las instalaciones del Ministerio de Salud, Caja de Seguro social y hospitales privados en todos los niveles de atención.

Define cuál es el papel que juega cada profesional e institución involucrada: la intervención y actuación del personal médico, con Anticoncepción de Emergencia, Aplicación de la Profilaxis Post Exposición al VIH (PEP), el tratamiento antirretroviral, la profilaxis para otras infecciones de transmisión sexual y la vacunación como acción profiláctica para Hepatitis B, antes y después de las primeras 72 horas de ocurrido el hecho; la recolección de evidencia Médico Legal, que se vincula con la Indicación Legal y Médica para la Interrupción del Embarazo (Minsa & CSS, Normas Técnicas – Administrativas y Protocolos de Atención del Programa de Salud Integral de la Mujer, 2020); la intervención de la Policía Nacional en la Atención de Urgencia (entendiendo el lugar de la agresión), del Ministerio Público, del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses; y de los Servicios Sociales (Albergues y Centros de Orientación y de Atención Integral).

Flujo de Atención Integral de Mujeres Víctimas de Violencia Sexual
Como parte del protocolo, se creó el Flujo de Atención Integral de Mujeres Víctimas de Violencia Sexual, que está orientado a mejorar la accesibilidad y atención de las sobrevivientes de violencia sexual en el sistema de salud. Este flujo marca la ruta a seguir por los servicios de salud, justicia e intervenciones psicosociales, facilitando al personal de salud un manejo eficiente y asertivo de niñas, adolescentes y mujeres sobrevivientes de agresión, para una intervención más efectiva y eficiente.

En su generalidad, el flujo pretende la atención oportuna, que incluye orientación en salud mental y asesoría jurídica gratuita especializada, mediante la coordinación y comunicación interinstitucional e intersectorial, liderado por el Ministerio de Salud, para un abordaje biopsicosocial, que contempla la participación de la Caja de Seguro Social, la Defensoría del Pueblo y el Ministerio Público.

Trabajamos por un alto a las muertes maternas
Desde su fundación en 1947, la Sociedad Panameña de Obstetricia y Ginecología (SPOG), dirige sus esfuerzos a la capacitación profesional y mejora de políticas públicas que impacten en una atención de salud de calidad para la mujer panameña, así como la mejora de indicadores de desarrollo sostenible, dado su compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible – ODS ONU 2023, como lo son la reducción de la mortalidad materna por causas prevenibles.

La violencia sexual y sus consecuencias impactan en la salud física y mental de las sobrevivientes; realidad que se refleja en los indicadores nacionales de nacimientos vivos, principalmente de madres adolescentes; así como en los de mortalidad materna.